Anna Hundt
J Travel Med 1996; 3:107-112.
Reprint requests: Anna Hundt, BA, International Health Program, MS 357660, School of Public Health and Community Medicine, University of Washington, Seattle, WA
98195
International tourism has quickly become one of the most important economic industries in the world.’In the 1950s and 1960s, the most popular destinations for
tourists from developed nations were other developed nations. However, as international travel gained popularity, tourists became more “savvy” and more cost-conscious, and they began malung “intercultural” excursions to underdeveloped regions of the wor1d.h tourists searched for adventure and bargains, destinations began to include Mica, Southeast Asia, and Latin America. In 1987, theThrd
World’s market share of international tourist spending.
As many economically poor and resource rich countries struggle under the
burden of onerous foreign debts, tourism development is seen as a panacea for economic woes. Foreign lenders agree with, and encourage, this belief by providing capital for tourism development.’ As tourism around the world has grown, there has been a concomitant rise in researchers’ interest in studying the economic, political
and social costs and benefits of tourism development for native and guest alike.
Unfortunately, one area in which reporting remains biased is the impact of tourism development on health.
Indeed, if health and tourism issues are addressed at all it is usually in reference to tourists’ health problems (e.g., travelers’ diarrhea, malaria. This paper attempts to detail the economic benefits that tourism development has to offer
Third World nations
Este blog, ha sido diseñado para compartir experiencias en Turismo, y al hablar de experiencias, podemos estar libres de comunicar nuestros errores también, para aprender de ellos.
02 febrero 2008
30 enero 2008
HUMEDALES SANOS, GENTE SANA
2 Febrero, Día Mundial de los Humedales
• Para el Día Mundial de los Humedales del 2 de febrero de 2008 el tema sugerido por la Convención Ramsar ( www.ramsar.org) destaca la importancia de estos ecosistemas para la salud humana con el lema "Humedales Sanos, Gente Sana".
• Este será también el tema central de la décima reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención Ramsar, COP10, que tendrá lugar en octubre-noviembre de 2008 en la República de Corea.
Santa Fe, Argentina, 22 enero 2008 (prensa Proteger).- El Día Mundial de los Humedales (DMH), 2 de febrero de 2008, se va acercando rápidamente. "Como ha sucedido desde hace una década, PROTEGER invita también en esta oportunidad con antelación a todos los interesados en el mundo de las ONGs, medios de prensa escrita, radio, TV y páginas web, así como a organismos académicos y de gobierno de diferentes niveles, a preparar actividades para el DMH 2008", dijo Julieta Peteán, del programa agua, humedales y pesca de PROTEGER.
"El DMH 2008 reviste una importancia fundamental, ya que las necesidades en materia de salud se multiplican de la mano de los altos niveles de pobreza en los países en desarrollo y los impactos del cambio climático global, y precisamente los humedales cumplen funciones irremplazables tanto para enfrentar enfermedades como para brindar soluciones sanitarias a la vez que asegurar bienes esenciales como agua dulce, pescado o plantas medicinales", aseguró Peteán.

"La Convención Ramsar ha preparado una serie de materiales informativos, educativos y de difusión de enorme utilidad para el DMH 2008. También brinda ejemplos de actividades muy diversas y también muy efectivas que en diferentes países se han llevado a cabo para los DMH en los últimos años y que pueden servir como fuente de motivación e inspiración", consignó por su parte Jorge Cappato, punto focal no gubernamental del Programa de Comunicación, Educación y Concienciación Pública (CECoP) de la Convención Ramsar sobre los Humedales.
Para el 2 de febrero 2008 la Convención destacó, a través de casos concretos, los beneficios directos y positivos para la salud humana de mantener humedales sanos -por ejemplo, provisión de alimentos, agua limpia, productos farmacéuticos, etc- y los efectos negativos directos de un mal manejo de los humedales, lo que se traduce en el deterioro de nuestra salud e incluso en la pérdida de vidas -por ejemplo, debido a enfermedades relacionadas con el agua, incendios en áreas húmedas, inundaciones o contaminación del agua.
Un objetivo del DMH 2008 es hacer hincapié en la fuerte relación que existe entre los ecosistemas de humedales que funcionan en forma adecuada y la salud humana, así como poner de relieve la importancia de contar con estrategias de manejo que apoyen tanto la salud de los ecosistemas de humedales como la salud de las personas.
El costo de la falta de manejo de los humedales o de un manejo deficiente pueden ser muy altos: las enfermedades relacionadas con el deterioro de los humedales, por ejemplo, cada año se cobran las vidas de más de tres millones de personas y llevan el sufrimiento a muchas más, informó la Convención.
En el cartel del DMH 2008 preparado por la Convención se ilustran los temas fundamentales de la relación entre humedales y salud humana, mientras que las hojas temáticas ofrecen elementos de información sólidos sobre cada uno de los temas que se relacionan con el lema "Humedales sanos, gente sana".
24 enero 2008
El área de Conservación privada "Bosque Nublado"
El Bosque Nublado es un área compuesta por 14 predios de propiedad de la Asociación para la Conservación de la Selva Sur, se encuentra en la gradiente altitudinal de 1300 y 3000 msnm, el Ministerio de Agricultura acaba de renococer mediante resolución ministerial N° 032-2008-AG una nueva área de conservación privada en Cusco, en una extensión de 3353.88 Ha que forma parte de la Cadena Oriental de los Andes Centrales, situada en el distrito de Kcosñipata, provincia de Paucartambo, cercana al Parque Nacional del Manu.
Esto hace que en la zona se puedan observar tres tipos de paisaje: la primera de valles profundos, que se caracteriza por presentar laderas empinadas en forma de valle encajonado; la segunda son las colinas altas, ubicadas entre los 1200 y 2000 msnm; y finalmente se encuentran las laderas de montaña, con relieve moderado y ubicados entre la zona de transición entre la sierra y selva. La mayor parte de esta superficie se encuentra cubierta por bosques montanos de neblina, los cuales cumplen una función reguladora de los niveles de agua y de la estabilidad del suelo en toda la zona que comprende el ACP. Ahí radica uno de los principales valores del área, pues con la protección de la cabecera de cuenca del Kcosñipata se asegurará el recurso hídrico en esta zona.
La zona tiene un elevado potencial de uso en Turismo ya que se encuentran especies endémicas y una gran biodiversidad. La mayor parte de sus árboles está cubierto de orquídeas, líquenes y bromelias; y entre las especies de fauna podemos encontrar al oso de anteojos, puma, yaguarundi, venado enano, gallito de las rocas, pava de montaña, pato de los torrentes, tucán de montaña, ave de lira, serpiente de coral y rana cristal, entre otros.
Esto hace que en la zona se puedan observar tres tipos de paisaje: la primera de valles profundos, que se caracteriza por presentar laderas empinadas en forma de valle encajonado; la segunda son las colinas altas, ubicadas entre los 1200 y 2000 msnm; y finalmente se encuentran las laderas de montaña, con relieve moderado y ubicados entre la zona de transición entre la sierra y selva. La mayor parte de esta superficie se encuentra cubierta por bosques montanos de neblina, los cuales cumplen una función reguladora de los niveles de agua y de la estabilidad del suelo en toda la zona que comprende el ACP. Ahí radica uno de los principales valores del área, pues con la protección de la cabecera de cuenca del Kcosñipata se asegurará el recurso hídrico en esta zona.
La zona tiene un elevado potencial de uso en Turismo ya que se encuentran especies endémicas y una gran biodiversidad. La mayor parte de sus árboles está cubierto de orquídeas, líquenes y bromelias; y entre las especies de fauna podemos encontrar al oso de anteojos, puma, yaguarundi, venado enano, gallito de las rocas, pava de montaña, pato de los torrentes, tucán de montaña, ave de lira, serpiente de coral y rana cristal, entre otros.
23 diciembre 2007
El turismo, la participación social y la Conservación de la naturaleza
Había guardado estas notas acerca de Ecoturismo, debido a una discusión que nació sobre desarrollar Turismo en Áreas Protegidas y en Punta San Juan (Perú), he utilizado muchos textos y frases de muchos expertos en Turismo y Conservación, que surgieron en la discusión, perdón por no mencionarlos, las he cogido indistintamente.
Pienso que no hay ninguna actividad económica que no impacte al ambiente, los ecosistemas o las especies, positiva o negativamente, en mayor o menor grado, en este caso lo que se busca es la que impacte en menor grado y menos negativamente (en un mundo teórico e idealizado), porque en la practica no siempre funciona.
Sin embargo, volviendo al punto, las áreas protegidas y sus zonas de amortiguamiento si deben abrirse al uso “eco-turístico”, en todo el sentido de la palabra, hay muchos ejemplos en todo el mundo donde ha funcionado muy bien, los perfiles de “eco-turistas”, nos permiten apreciar que están dispuestos a “pagar el costo” y que además están concientes del impacto que ejercen.
Ahora bien, decir que nadie esta en contra del turismo, tampoco funciona en la practica, cuando se ven las condiciones y que realmente no son económicamente viables, en el Manu por ejemplo muy pocas agencias tienen la concesión de operar en el Parque, pero cualquiera puede operar en la zona cultural y este turismo no beneficia a nadie, ni siquiera al parque, y esto es porque una concesión en el parque es tan cara, y la zona de amortiguamiento tan accesible y con los mismos
valores que el área, el resultado turismo desorganizado, sin planificación y que NO beneficia a nadie, este es el turismo que NO queremos, ni los relacionados con el turismo, menos los muy conservacionistas.

Que “eco-turismo”, es una alternativa viable, pues claro que lo es y no solo en Punta San Juan, en cualquier área protegida o con cualquier especie amenazada, el eco-turismo en los peores casos puede tener impacto negativo en el lugar del "encuentro" – pero, es cierto que no afecta a toda la zona, el rol del turismo tiene un efecto positivo total, ya que hay posibilidades de mejora económica, tanto para los pobladores como para sostener las áreas protegidas, muchas de ellas no tienen presupuestos!, como podemos hablar de conservación, sino podemos pagar el personal mínimo?, y tampoco podemos pagarles lo justo?, son sobornables!.
Y, para que esto funcione, debe pensarse “como empresa”, no con altruismos utópicos.
Naturalmente, se puede desarrollar proyectos eco-turísticos en cuales el impacto negativo sea mínimo, y a cambio se tenga un impacto educativo y económico en su entorno positivo, en este punto es necesario hablar de cuanto estamos dispuestos a pagar, pagar no solo en el sentido económico, sino también cuanto podemos arriesgar, sin alterar demasiado los procesos ecológicos y que permita proteger no solo una sino todas las especies de una comunidad biológica. Una vez que hayamos, como conservacionistas, entendido esto nos espera el premio de un uso totalmente compatible con la conservación, económicamente viable y socialmente responsable y donde SI el beneficio es mas grande que el costo.
En todos los casos es necesario estudiar antes de implementar uso de recursos, estudios de biología y ecoetología básicos siempre son necesarios, me canso de leer en las listas de estudiantes, que están buscando practicas, o temas de tesis, allí tenemos los investigadores (también tenemos que ser justos con ellos); lamentablemente nos hemos acostumbrado en muchos casos a implementar el uso, sin haber establecido los “limites aceptables de cambio”, al hablar de Limites de Cambio Aceptable, se habla también de los impactos positivos en las poblaciones asentadas, y de cuanto estamos dispuestos a cambiar, nuestro pensamiento, tendencias, etc. Cómo podemos establecerlos sino sabemos cuánto es ideal?.
La mejor opción y económicamente viable es implementar los estudios mientras se
desarrolla el proceso de utilización. Tratándose de especies amenazadas, y en general del uso de cualquier organismo biológico, sea este una especie, un ecosistema o lo que fuere, siempre es necesario establecer, nuevamente cuanto estamos dispuestos a pagar, y obviamente cuanto está dispuesto el turismo a pagar por ejercer su actividad.

Diseñar proyectos que investigan distancias mínimas, materiales de construcción, diseños bajo la perspectiva de encontrar el punto optimo entre cercanía, cantidad de gente, tiempo de presencia de gente, nivel de disturbio etc, y a la vez comenzar con un proceso de acostumbramiento; aunque no son los mejores ejemplos también se ha
conseguido acostumbrar a los Gallitos de las Rocas en el Manu, uno puede tomar fotografías e inclusive cambiar turnos entre observadores y los gallitos no se espantan como en otros lugares que hay presión de caza, que en ese lugar ha disminuido el numero de gallitos desde la primera vez que se hizo, es cierto, pero la población existente todavía es viable y el uso de ese lugar ha permitido ampliar mas el área de conservación, pagar guardaparques privados, financiar muchos estudios
de investigación y practicas pre-profesionales de estudiantes, financiar cursos de capitación, etc; como mencione antes del párrafo, no es el mejor ejemplo, pero es un buen ejemplo de cómo se pueden llevar las cosas, que unos tengan mejores resultados que otros, es un tema aparte.
Y….. que vamos a tener, los que se van a subir al coche de “ecoturismo”, sin realmente estar concientes de que significa esto, los vamos a tener obviamente, y esto también es posible, al final estamos en un país pluricultural y democrático, esto me hace pensar en la necesidad de la certificación en turismo, quizás no ISO, pero si es necesario, porqué las empresas que somos serias, y que trabajamos por el bien de la conservación, de los ecosistemas, somos justas con nuestros empleados, vamos a seguir soportando la mala competencia de las agencias informales, que no contribuyen para nada con la conservación, no son justas con sus empleados, de paso se rebajan tanto en los precios y hacen ver lo contrario?, los que vamos a Camino Inca, Manu y Tambopata somos testigos de esto.
Recapitulando todo, como conservacionistas necesitamos entender que hay alternativas viables para contribuir con los ecosistemas, las especies y la gente! Sean nativos o colonos. Como empresas, necesitamos entender, que mientras mas beneficiemos a la gente, vamos a tener mejores resultados, y esto no es altruismo, es cuestión de conveniencia, y los costos son menores; pero, también, que iniciativas aisladas no
nos van a llevar a nada, es necesario unirnos.
Pienso que no hay ninguna actividad económica que no impacte al ambiente, los ecosistemas o las especies, positiva o negativamente, en mayor o menor grado, en este caso lo que se busca es la que impacte en menor grado y menos negativamente (en un mundo teórico e idealizado), porque en la practica no siempre funciona.
Sin embargo, volviendo al punto, las áreas protegidas y sus zonas de amortiguamiento si deben abrirse al uso “eco-turístico”, en todo el sentido de la palabra, hay muchos ejemplos en todo el mundo donde ha funcionado muy bien, los perfiles de “eco-turistas”, nos permiten apreciar que están dispuestos a “pagar el costo” y que además están concientes del impacto que ejercen.
Ahora bien, decir que nadie esta en contra del turismo, tampoco funciona en la practica, cuando se ven las condiciones y que realmente no son económicamente viables, en el Manu por ejemplo muy pocas agencias tienen la concesión de operar en el Parque, pero cualquiera puede operar en la zona cultural y este turismo no beneficia a nadie, ni siquiera al parque, y esto es porque una concesión en el parque es tan cara, y la zona de amortiguamiento tan accesible y con los mismos
valores que el área, el resultado turismo desorganizado, sin planificación y que NO beneficia a nadie, este es el turismo que NO queremos, ni los relacionados con el turismo, menos los muy conservacionistas.
Que “eco-turismo”, es una alternativa viable, pues claro que lo es y no solo en Punta San Juan, en cualquier área protegida o con cualquier especie amenazada, el eco-turismo en los peores casos puede tener impacto negativo en el lugar del "encuentro" – pero, es cierto que no afecta a toda la zona, el rol del turismo tiene un efecto positivo total, ya que hay posibilidades de mejora económica, tanto para los pobladores como para sostener las áreas protegidas, muchas de ellas no tienen presupuestos!, como podemos hablar de conservación, sino podemos pagar el personal mínimo?, y tampoco podemos pagarles lo justo?, son sobornables!.
Y, para que esto funcione, debe pensarse “como empresa”, no con altruismos utópicos.
Naturalmente, se puede desarrollar proyectos eco-turísticos en cuales el impacto negativo sea mínimo, y a cambio se tenga un impacto educativo y económico en su entorno positivo, en este punto es necesario hablar de cuanto estamos dispuestos a pagar, pagar no solo en el sentido económico, sino también cuanto podemos arriesgar, sin alterar demasiado los procesos ecológicos y que permita proteger no solo una sino todas las especies de una comunidad biológica. Una vez que hayamos, como conservacionistas, entendido esto nos espera el premio de un uso totalmente compatible con la conservación, económicamente viable y socialmente responsable y donde SI el beneficio es mas grande que el costo.
En todos los casos es necesario estudiar antes de implementar uso de recursos, estudios de biología y ecoetología básicos siempre son necesarios, me canso de leer en las listas de estudiantes, que están buscando practicas, o temas de tesis, allí tenemos los investigadores (también tenemos que ser justos con ellos); lamentablemente nos hemos acostumbrado en muchos casos a implementar el uso, sin haber establecido los “limites aceptables de cambio”, al hablar de Limites de Cambio Aceptable, se habla también de los impactos positivos en las poblaciones asentadas, y de cuanto estamos dispuestos a cambiar, nuestro pensamiento, tendencias, etc. Cómo podemos establecerlos sino sabemos cuánto es ideal?.
La mejor opción y económicamente viable es implementar los estudios mientras se
desarrolla el proceso de utilización. Tratándose de especies amenazadas, y en general del uso de cualquier organismo biológico, sea este una especie, un ecosistema o lo que fuere, siempre es necesario establecer, nuevamente cuanto estamos dispuestos a pagar, y obviamente cuanto está dispuesto el turismo a pagar por ejercer su actividad.
Diseñar proyectos que investigan distancias mínimas, materiales de construcción, diseños bajo la perspectiva de encontrar el punto optimo entre cercanía, cantidad de gente, tiempo de presencia de gente, nivel de disturbio etc, y a la vez comenzar con un proceso de acostumbramiento; aunque no son los mejores ejemplos también se ha
conseguido acostumbrar a los Gallitos de las Rocas en el Manu, uno puede tomar fotografías e inclusive cambiar turnos entre observadores y los gallitos no se espantan como en otros lugares que hay presión de caza, que en ese lugar ha disminuido el numero de gallitos desde la primera vez que se hizo, es cierto, pero la población existente todavía es viable y el uso de ese lugar ha permitido ampliar mas el área de conservación, pagar guardaparques privados, financiar muchos estudios
de investigación y practicas pre-profesionales de estudiantes, financiar cursos de capitación, etc; como mencione antes del párrafo, no es el mejor ejemplo, pero es un buen ejemplo de cómo se pueden llevar las cosas, que unos tengan mejores resultados que otros, es un tema aparte.
Y….. que vamos a tener, los que se van a subir al coche de “ecoturismo”, sin realmente estar concientes de que significa esto, los vamos a tener obviamente, y esto también es posible, al final estamos en un país pluricultural y democrático, esto me hace pensar en la necesidad de la certificación en turismo, quizás no ISO, pero si es necesario, porqué las empresas que somos serias, y que trabajamos por el bien de la conservación, de los ecosistemas, somos justas con nuestros empleados, vamos a seguir soportando la mala competencia de las agencias informales, que no contribuyen para nada con la conservación, no son justas con sus empleados, de paso se rebajan tanto en los precios y hacen ver lo contrario?, los que vamos a Camino Inca, Manu y Tambopata somos testigos de esto.
Recapitulando todo, como conservacionistas necesitamos entender que hay alternativas viables para contribuir con los ecosistemas, las especies y la gente! Sean nativos o colonos. Como empresas, necesitamos entender, que mientras mas beneficiemos a la gente, vamos a tener mejores resultados, y esto no es altruismo, es cuestión de conveniencia, y los costos son menores; pero, también, que iniciativas aisladas no
nos van a llevar a nada, es necesario unirnos.
El turismo no es la panacea, pero SI es una solución
viable.
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